Las personas morales con fines no lucrativos no son contribuyentes del ISR, pero deben determinar su remanente distribuible y presentar una declaración informativa a más tardar el 15 de febrero de cada año. En algunos casos podrían llegar a pagar ISR si no se cumplen con los requisitos previstos en el Título III de la Ley del Impuestos sobre la Renta (LISR).

 

¿Quiénes son personas morales con fines no lucrativos?

 

Todas aquellas que se constituyen con el fin de no obtener ganancias (lucro) entre las que están:

  • Sindicatos y asociaciones patronales
  • Cámaras de comercio e industria, agrupaciones agrícolas, ganaderas, pesqueras o silvícolas.
  • Colegios de profesionales
  • Instituciones de asistencia o beneficencia
  • Donatarias autorizadas
  • Sociedades cooperativas de consumo y organismos que agrupen a estas cooperativas
  • Sociedades mutualistas y fondos de aseguramiento agropecuario y rural
  • Escuelas con reconocimiento de validez oficial de estudios
  • Asociaciones de padres de familia constituidas en términos de la Ley General de Educación
  • Sociedades para únicamente administrar fondos y cajas de ahorro
  • Sociedades de gestión colectiva de acuerdo con la Ley Federal de Derecho de Autor
  • Asociaciones religiosas
  • Asociaciones de colonos y asociaciones civiles que administren condominios
  • Sociedades de inversión especializadas en fondos para el retiro
  • Partidos y asociaciones políticas
  • La Federación, entidades federativas, municipios, organismos descentralizados.
  • Asociaciones deportivas reconocidas por la Comisión Nacional del Deporte

 

¿Cuándo debe pagar ISR una persona moral no lucrativa?

 

Por lo general, una persona moral con fines no lucrativos no debe pagar ISR por los ingresos propios de su actividad. Sin embargo, podrían obtenerse ingresos por actividades no propias de su actividad no lucrativa. Cuando estas actividades representan más del 5% de sus ingresos totales (10% para donatarias autorizadas), entonces deben pagar ISR como si fueran una persona moral del Título II (lucrativas).

Pensemos en una Asociación Civil de condóminos donde aportan una cuota de mantenimiento para los gastos comunes de su condominio; estas cuotas son ingresos propios de la actividad no lucrativa. Ahora bien, si los vecinos realizan actividades comerciales abiertas al público en general, como eventos, rifas, venta de comida, etc. y obtienen ganancias, entonces la Ley de ISR considera que se están comportando como una entidad lucrativa y por lo tanto deben pagar ISR.

Además, el Título III de la LISR prevé un concepto llamado “remanente distribuible”, por el que también debe pagarse ISR si se reparte entre sus socios o integrantes.

¿Qué es el remanente distribuible y cómo se calcula?

 

En teoría, las no lucrativas no generan utilidades al final del ejercicio, pero es normal que tengan más ingresos que gastos y terminen con un “remanente” de operación. En este sentido, si este remanente se distribuye entre sus socios, entonces debe pagar ISR como un personas física o moral con fines de lucro (Título II y IV LISR).

En el caso de las deducciones autorizadas, las reglas serán según el régimen fiscal de sus integrantes:

  1. Si se integra en su mayoría por personas morales, aplican deducciones del Título II, (Art. 25, 27, 28 de la LISR).
  2. Si se integra en su mayoría por personas físicas, aplican deducciones del Título IV, Capítulo II, Sección I LISR (Art. 147 y 148 de la LISR).

 

¿Qué es el remanente distribuible ficto?

 

Para la Ley de ISR, existen conceptos que no son propiamente una utilidad o remanente de operación, pero se asimilan al concepto de remanente distribuible. Los más comunes son los préstamos realizados a socios o integrantes de la persona moral no lucrativa.

Otros conceptos que se consideran remanente distribuible son los ingresos omitidos, compras no realizadas y gastos no deducibles.

 

¿Cuándo debo presentar mi declaración y enterar el ISR por remanente distribuible?

 

De acuerdo con el artículo 86 de la LISR, las no lucrativas deben presentar a más tardar el día 15 de febrero de cada año la declaración en la que se determine el remanente distribuible y la proporción que de este concepto corresponda a cada integrante.

Además, deben proporcionar a sus integrantes constancia y comprobante fiscal en el que se señale el monto del remanente distribuible en su caso.

 

Caso práctico

 

Una asociación de condóminos recibió cuotas de sus integrantes en el ejercicio por $500,000 y tuvo gastos comunes por $450,000, de los cuales $50,000 fueron gastos no deducibles. Además, obtuvo ingresos por la venta de comida por $100,000 y deducciones autorizadas relacionadas a este ingreso por $70,000. Realizó un préstamo por $10,000 a un familiar de un integrante de la asociación.